La baja volatilidad en el oro podría ser la calma antes de la tormenta de inflación, según un informe reciente.
El informe señala que el mercado anticipa que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) volverá hacia el 2% para la segunda mitad de este año. No hay prima de riesgo para la inflación incorporada en los rendimientos, y los mercados monetarios tienen un sesgo significativo hacia la expectativa de tasas más bajas, no más altas. Además, la volatilidad de las materias primas está en calma.
El oro ha sido tradicionalmente visto como un refugio seguro durante los tiempos de incertidumbre económica y alta inflación. Sin embargo, la baja volatilidad en el oro sugiere que los inversores pueden estar subestimando el riesgo de inflación.
Si la inflación aumenta más de lo esperado, podría haber un impacto significativo en los mercados financieros. Los inversores que han ignorado el riesgo de inflación podrían encontrarse con pérdidas significativas.
En resumen, la baja volatilidad en el oro podría ser la calma antes de la tormenta de inflación. Los inversores deben estar atentos a las señales de una inflación más alta de lo esperado y ajustar sus carteras en consecuencia.



