La de-dolarización en las finanzas: no es una cuestión de si, sino de cuándo

La de-dolarización ha sido un tema candente en las discusiones financieras globales en los últimos años. Como la moneda de reserva dominante del mundo, el dólar estadounidense ha sido utilizado como la principal moneda para las transacciones internacionales y ha servido como una fuente de estabilidad financiera para muchos países. Sin embargo, la creciente incertidumbre en el sistema financiero global ha llevado a un aumento en la demanda de alternativas al dólar, lo que ha llevado a muchos países a buscar formas de reducir su dependencia de la moneda estadounidense.

La de-dolarización no es una cuestión de si, sino de cuándo. A medida que la economía global se vuelve cada vez más interconectada, el riesgo de una crisis financiera mundial se ha vuelto cada vez más real. Los países están empezando a darse cuenta de que su dependencia del dólar los hace vulnerables a las fluctuaciones del mercado y a las políticas económicas de Estados Unidos. Además, el uso del dólar como moneda de reserva mundial significa que Estados Unidos tiene un gran poder en el sistema financiero global, lo que muchos países ven como una amenaza a su soberanía financiera.

China, en particular, ha sido un líder en la de-dolarización, con su iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda que busca crear un sistema financiero alternativo que reduzca la dependencia del dólar en el comercio internacional. Además, Rusia, Irán y otros países han estado explorando la posibilidad de abandonar el dólar en sus transacciones comerciales y de energía.

Para los inversores y las empresas, la de-dolarización puede tener implicaciones significativas. En el corto plazo, la de-dolarización puede resultar en una mayor volatilidad en los mercados financieros, ya que las monedas alternativas pueden ser menos estables que el dólar. Sin embargo, a largo plazo, la de-dolarización podría resultar en una mayor diversificación de las monedas de reserva, lo que podría reducir el riesgo de una crisis financiera global.

Es importante tener en cuenta que la de-dolarización no significa necesariamente el fin del dólar como moneda de reserva mundial. Es probable que el dólar siga siendo una moneda importante en el sistema financiero global durante muchos años. Sin embargo, es cada vez más probable que el dólar comparta su papel con otras monedas como el euro, el yuan chino y el yen japonés.

En conclusión, la de-dolarización es una tendencia en alza en las finanzas globales que es probable que tenga implicaciones significativas para los inversores y las empresas. Aunque el proceso de de-dolarización puede ser volátil en el corto plazo, a largo plazo, podría resultar en una mayor estabilidad financiera y una mayor diversificación de las monedas de reserva. La de-dolarización no es una cuestión de si, sino de cuándo, y los inversores y las empresas deberían estar preparados para adaptarse a medida que el sistema financiero global evoluciona.

fuente: https://responsiblestatecraft.org/2023/05/03/de-dollarization-not-a-matter-of-if-but-when/